Aunque mi formación en algunos ámbitos no es muy amplia, sé escuchar, sé leer y sé ver, así que, poco a poco, me voy haciendo una opinión de las cosas. Junto las piezas del puzzle para intentar recomponer una imagen de la realidad intencionadamente troceada para alejarla de lo evidente. Cierto que este país es una cueva de Alí-Babá y que no te puedes fiar ni de las personas ni de las instituciones, pero parece ser que en otros países más "avanzados" son capaces de mantener cuadrillas de espabilados que, sin comenter ninguna irregularidad, consiguen mucho más de lo que aquí se alcanza con marrullería de baja estofa. El rumbo que nos está marcando la clase dirigente alemana en connivencia con su gobierno para colocarnos en el lugar que les interesa nos lleva a un retroceso económico y social que podría hacernos recular medio siglo en el tiempo, sino más. Y creo que ya es hora de que hablemos de ello todos y por todos los medios. Alemania está consiguiendo lo que siempre ha soñado: la supremacía en Europa. Y lo está consiguiendo con la economía a través de la acción política. España, un país de cuatreros que han desvalijado las cajas de ahorros con la participación activa de políticos y sindicalistas mediante prácticas clientelistas en la frontera de lo mafioso, que ha ahogado la vida pública con la corrupción y que ha contaminado con ella las instituciones, es una víctima fácil.
Cuando Rajoy dijo que la confianza en España era tal que un grupo de inversores alemanes vendría a nuestro país en septiembre, lo vi muy claro. Nuestras condiciones laborales se están acercando a lo que demanda la industria alemana: bajos salarios y escasos derechos. El sueño, por ejemplo, de cualquier marca automovilística con la producción deslocalizada. Cada recorte en educación, cada punto menos de inversión en I+D en España -o en cualquier otro país europeo- es un triunfo para la poderosa maquinaria tecnológica alemana que busca eliminar toda competencia en sus fronteras de influencia. Los alemanes quieren asegurarse de tener las patentes, que es lo que realmente da dinero. Las fábricas pueden instalarlas en cualquier parte. Mejor si es en los países periféricos de "su" Europa, como España, Italia, Grecia, o Portugal, porque los gastos de transporte serán menores y comparten su moneda. Sus PIGS (Portugal-Italy-Greeze-Spain) que van a poder utilizar para no poner sus fábricas tan lejos. El rescate a la banca es otra arma más en su poder, que utilizan ligándola al cumplimiento del objetivo de déficit que ellos mismos nos marcan. Es decir, a la profundización de nuestro país en las reformas que les benefician.
En estas condiciones, no nos queda otra que echarnos al monte. A la mierda el euro y que cada palo aguante su vela. Y, si me equivoco, que alguien me explique de una puñetera vez y con claridad por qué nuestros gobiernos se pliegan sin levantar la voz. Que nos revelen a todos quiénes, dentro de nuestras fronteras, se van a beneficiar del desmantelamiento de los servicios públicos. Quizás nuestros dirigentes, cuando cesen su actividad política, pasen de colocarse en las compañías bandera patrias para colocarse en las compañías bandera alemanas. Sería un justo premio por los servicios prestados. Esto huele cada vez peor.
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