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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Más BOE

Continuando con mi manía de leer el BOE -genio y figura...-, hoy me encuentro con una cosa interesante. Obviando la manía persecutoria más o menos justificada del gobierno en cuanto a consultas populares de la que no quiero hablar porque cada vez me interesa menos y que hoy tiene extenso reflejo en nuestro apreciado boletín, me doy de narices con el Real Decreto 919/2014, de 31 de octubre, por el que se aprueba el Estatuto del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Magnífico. Me alegra sobremanera que el gobierno de este país se preocupe por luchar denodadamente contra el cáncer de la corrupción por más que la impresión de metástasis irreversible que tenemos los ciudadanos nos haga sentirnos pesimistas. Leo el preámbulo y no puedo evitar que me venga a la memoria Alicia en el país de las maravillas. El ciudadano como centro del interés nacional. Qué bonito. Lo firmo de inmediato. Pasamos al articulado. Objetivos: ummmm. Me relamo de gusto. Funciones: sublime. Bonito capítulo I. Seguimos. Capítulo II: Órganos del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. ¡Joder!, ¿qué coño es esto? Tengo que respirar. Abro la ventana aunque hace un frío que pela, pero es que me siento mareado. Más bien diría que tengo ganas de vomitar. Me explico: El Presidente del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno será nombrado por real decreto del Consejo de Ministros a propuesta del titular del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. ¿Y los miembros del Consejo? Un diputado, un senador, un representante del Tribunal de Cuentas... Puag, más de lo mismo. El puto poder controlando al puto poder. Como el Banco de España, como el Tribunal de Cuentas, como la Agencia Española de Protección de datos, el Tribunal Constitucional, El CGPJ, la CNMV, etc, etc, etc. No puedo más. ¿Alguien tiene verdadero interés en arreglar esto? No volveré a votar a quien no me prometa un cambio radical, de raíz, un borrón y cuenta nueva. Creo que incluso los que más prometen se quedan cortos respecto a lo que necesita este país. En fin. Siempre me queda el consuelo de un buen libro. Hoy toca Stephen King. Alguien se preguntará qué es lo que entiendo yo por buena literatura. Bueno, también yo puedo equivocarme, pero cuando menos me sirve para curarme de espanto.